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Si te sientes diferente, busca tu PASIÓN (¡sin prisas ni presión!)

Mario Alonso Puig nos explica qué tres preguntas podemos hacernos para identificar aquellas cosas por las que sentimos verdadera pasión. Quizás quieras que una de ellas se convierta en tu profesión, una afición o sea el foco de un voluntariado en tu tiempo libre.

Escucha este audio y descubre que tod@s tenemos un potencial especial, sólo hay que proponerse encontrarlo y fomentarlo. Sinceramente, lo que me ha cautivado de este pequeño podcast ha sido conocer cómo «descargarme» de presión por ser perfecta, por hacerlo todo bien y buscar encajar entre los demás. Me siento orgullosa de sentirme diferente, de querer desarrollar mis inquietudes, y cómo no, mis pasiones.

Escucha el audio aquí.

Herramienta para volver a dormir a mitad de noche

Ay, ¡qué desesperante es despertarte de madrugada y no poder conciliar de nuevo el sueño!.

Una herramienta que es muy eficaz, y fácil de utilizar es: Con los ojos cerrados, debes llevar la mirada hacia arriba y hacia abajo. Posteriormente, mover los ojos hacia la izquierda, luego a la derecha y luego en círculos en sentido de las agujas del reloj y luego en el sentido contrario. ¡No tardarás en dormirte de nuevo!.

La eficacia se basa en tres acciones:

  • Ayuda a cambiar el foco de atención y lo lleva desde el pensamiento de ‘tengo que dormir’ a una sensación física.
  • Tiene un componente EMDR —terapia de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares— que conecta y activa los dos hemisferios del cerebro.
  • Activa el sistema nervioso parasimpático (ya sabéis, el que nos lleva a la calma, el descanso y la recuperación).

Más información aquí.

CUANDO VENGAN CON CHISMES, PONGAMOS EN PRÁCTICA LA PRUEBA DE SÓCRATES

En la antigua Grecia Sócrates tenía una gran reputación de sabiduría. Un día vino alguien a encontrarse con el gran filósofo, y le dijo:
– ¿Sabes lo que acabo de oír sobre tu amigo?
– Un momento –respondió Sócrates– antes que me lo cuentes, me gustaría hacerte una prueba la de los tres tamices.
– ¿Los tres tamices?
– Sí  -continuó Sócrates– antes de contar cualquier cosa sobre los otros, es bueno tomar el tiempo de filtrar lo que se quiere decir. Lo llamo prueba de los tres tamices. El primer tamiz es la verdad. ¿Has comprobado si lo que me vas a decir es verdad?
– No, sólo lo escuché.
– Muy bien. Así que no sabes si es verdad. Continuamos con el segundo tamiz, el de la bondad. Lo que quieres decirme sobre mi amigo, ¿es algo bueno?
– ¡Ah, no! Por el contrario.
– Entonces -cuestionó Sócrates– quieres contarme cosas malas acerca de él y ni siquiera estás seguro que sean verdaderas. Tal vez aún puedes pasar la prueba del tercer tamiz, el de la utilidad.
 ¿Es útil que yo sepa lo que me vas a decir de este amigo?
– No.
– Entonces -concluyó Sócrates– lo que ibas a contarme no es ni cierto, ni bueno, ni útil; ¿por qué querías decírmelo?

Tras esta lectura, reflexionamos en grupo sobre experiencias vividas, comentarios escuchados, en qué momento podemos aplicar este aprendizaje…

«La Conchi»

¿No tienes a veces la senación de que tu mente va por libre y tiene el control de tus pensamientos, sentimientos y acciones?

Llevo años tratando de recuperar el control, de ser la «dueña» de mis pensamientos… mindfullnes, meditación, terapia… y no lo he conseguido.

Así que me rindo… suelto… me limito a observar cuándo surgen los pensamientos y me planteo ¿es el momento adecuado para atenderlos?

  • Si la contestación es SÍ, cojo mi diario y reflexiono de manera que los guío yo, con preguntas, son dibujos, con poesía… y extraigo conclusiones útiles.
  • Si la contestación es NO… tomo distancia. ¿Cómo?… llamando Conchi a mi mente, hablándole en tercera persona. Sí, has leído bien. He bautizado a mi mente como «La Conchi», la que concibe… jeje

Algo que me pasa con frecuencia es despertarme a mitad de noche cantando el estribillo de alguna canción… no es el momento, lo que de verdad quiero es dormir. Así, hablo con ternua a mi mente y le digo «Conchi, cariño, ya te he escuchado, sé que esto que me dices es importante, tomo nota y mañana lo reflexiono. Ahora quiero dormir, gracias y buenas noches». Parece una tontería, pero a mí me resulta eficaz.

Te animo a buscar la manera de distanciarte de tu mente. Tú no eres tu mente, aunque ella forma parte importante de tí. ¿Qué tal si le buscas un nombre y le hablas, para lograr que interactúe contigo de modo que tú puedas mantener el control?

Nota: la idea de bautizar a la mente la tomé de Laura López (Especialista en Inteligencia Emocional, Psicología Positiva, Coaching, PNL y Mediación), y de quién hemos tenido el placer de aprender mucho en el IES La Melva. La puedes encontrar en su web lopezlaura. com.

ESO S10: observar la llama de una vela

Esta fría mañana de enero invita a una práctica cálidad para reconectar con la atención dirigida. Es una práctica sencilla y potente, con el beneficio de la calidez de la llama y la luz roja e infrarroja que invita a la calma.

Comenzamos cerrando los ojos, recordando la postura meditativa y conectando con la respiración, como es habitual. Cuando se considere oportuno, se da una vela a cada persona y se le pide que mantenga la atención en la llama. Para facilitar la práctica se puede guiar pasando la atención a los siguientes aspectos:

  • El color de la llama, desde el azul hasta el amarillo.
  • La sensación de calor que emana de la vela y la llama.
  • Observar la zona de la vela en que se derrite la cera.
  • Imaginar que el calor de la llama penetra desde las manos y va inundando el cuerpo a cada inspiración.
  • Observar la línea justa en la que el color de la llama cambia de azul a amarillo (esta propuesta es la que según mi experiencia les ayuda mejor a mantener la atención).

Al acabar, volvemos a poner la atención en el entorno del aula, compartimos experiencias y recordamos lo importante que es entrenar los circuitos neuronales de la atención dirigida.

Bachillerato S14: Ritual de comida consciente

1 Siéntate de forma relajada pero con compostura, para poder centrarte en el momento presente: el ahora es siempre.
2 Respira profundamente y libera tu mente.
3 Respeta el silencio para escuchar a tu cuerpo y a tu ser, que se preparan y acogen el alimento.
4 Agradece con amor la comida que tienes en el plato y todo lo que ha hecho posible tu comida.
5 Mastica despacio y durante un buen rato cada bocado, dejando los cubiertos sobre el plato.
6 Saborea los alimentos con todos tus sentidos y, si lo necesitas, haz respiraciones profundas para volver al presente.
7 Escucha a tu cuerpo para reconocer sus señales de saciedad.

Esa sombra gris que me inunda

¿Sientes que no encajas en ningún grupo?

¿Notas una sombra gris que todo lo inunda y no te deja ver el color y la belleza?

Este reel de la autora ucraniana Tania Galakhova describe la sensación de tener un lastre que nadie ve, que nadie entiende.

Si te ves identificada, busca ayuda… quizás hablar con amigas y amigos, con alguna profesora o una terapeuta. No estás solx, muchxs nos sentimos así.