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Bachillerato S3: Atención en los sonidos

Además de la respiración, un objeto de atención que nos permite practicar la concentración y la reconducción de la atención son los sonidos. Tanto los sonidos ambientales como música de fondo.

Ya que esta sesión se realizará durante el primer recreo, y nos llegan sonidos del patio, aprovechamos para hacer la práctica en dos partes.

Comenzamos soltando emociones con dos inspiraciones profundas nasales seguidas de espiraciones bucales. Prestamos atención a la respiración para entrar en un estado más meditativo, y comenzamos prestando atención a la música. En este caso, si afinamos el oído podemos escuchar olas de mar de fondo. Nos focalizamos en esas olas, volviendo a ellas cuando identifiquemos que algún pensamiento cruce nuestra mente.

Al acabar la canción, pasamos a centrar la atención en los sonidos ambientales durante 3 minutos más.

Acabamos la sesión con otras dos respiraciones para soltar emociones y comentamos en grupo lo que hemos sentido y percibido.

Bachillerato S4: sencillamente sentir la respiración

Una manera fantástica de entrenar nuestra atención es simplemente sentarnos y observar la respiración, sin juzgar, sin modificar.

Durante esta práctica probablemente pasen por la mente de los alumnos/as practicantes todo tipo de pensamientos, resistencias, agobios, etc.

Todo está bien, todo lo que aparezca es válido y positivo. Como ya expliqué en posts anteriores, el hecho de darnos cuenta que tenemos un pensamiento en la mente, y reconducir la atención, es un gran logro. Es un entrenamiento, ganamos flexibilidad mental y capacidad de atención.

Tras un par de inspiraciones profundas por la nariz, con exhalación sonora por la boca para soltar las emociones, realizamos la práctica en silencio durante 5 minutos. Acabamos con otras dos respiraciones profundas, y compartimos en grupo cómo nos hemos sentido.

Bachillerato S2 y 1º ESO: Sentir la respiración

La respiración es esencial para la vida. No sólo nos aporta oxígeno y nos permite evacuar dióxido de carbono y otras sustancias de desecho, sino que influye potentemente en nuestro sistema nervioso. Según respiremos por la nariz o por la boca, activamos el sistema nervioso parasimpático (relajación, procesos de regeneración y digestión), o el simpático (lucha o huida, energía para el movimiento).

PRÁCTICA: Nos sentamos con la postura correcta, soltamos la emoción que traigamos con dos respiracioprofundas (inspiramos por la nariz, espiramos por la boca emitiendo sonido) y conectamos con la respiración.

Colocamos una mano en el vientre, más o menos sobre el ombligo. La otra, en el pecho. Observamos cómo estamos respirando.

Practicamos diferentes formas de respiración para sentir cómo se comporta nuestro cuerpo, nuestra mente y cómo son las emociones que nos invaden. Observamos el movimiento de las manos.

  • Inspiración profunda nasal, espiración lenta nasal.
  • Inspiración rápida y superficial de pecho bucal, espiración bucal.

Entre estas dos primeras debemos sentir gran diferencia. Si así ha sido, podemos afinar con otras cuyas diferencias son más sutiles.

Nasal:

  • Insp. nasal corta, empleando sólo la musculatura superior. Espiración nasal.
  • Insp. nasal profunda, empleando vientre, pecho y cabeza. Espiración nasal.

Lo mismo pero por la boca:

  • Insp. bucal corta, empleando sólo la musculatura superior. Espiración bucal.
  • Insp. bucal profunda, empleando vientre, pecho y cabeza. Espiración bucal.